¿Qué hacemos?
¿ni nekurra?
Nosotras, las menas (mujeres) del pueblo Wiwa, tejemos con amor, sabiduría y memoria.
Creamos piezas únicas hechas a mano como mochilas, pulseras, collares, fajas y otros objetos tejidos con fibras naturales, tintes vegetales y mostacillas. Cada creación lleva consigo un mensaje espiritual, una historia de nuestro territorio y la conexión sagrada con la Madre Tierra.
Lo que hacemos va más allá del arte: es una expresión profunda de nuestra cultura ancestral. Nuestros tejidos representan elementos de la naturaleza, ciclos de la vida, y valores como la armonía, el respeto y la protección del mundo.
También tejemos comunidad. Con cada pieza que vendemos, fortalecemos la autonomía económica de las mujeres, apoyamos la educación de nuestras hijas e hijos y preservamos nuestras tradiciones frente a las amenazas del olvido y la modernidad impuesta.
Nuestro trabajo artesanal es un puente entre lo ancestral y lo contemporáneo, una forma digna de compartir nuestra cultura con el mundo mientras cuidamos nuestras raíces.
Nosotras
Misión
nekunkurra
Nuestra misión es preservar y fortalecer el arte ancestral del tejido Wiwa como expresión viva de nuestra identidad, espiritualidad y relación con la naturaleza.
A través de nuestras artesanías, buscamos compartir el conocimiento heredado de nuestras abuelas, generar oportunidades económicas para las mujeres de nuestra comunidad y proteger la cultura indígena frente a la pérdida y el olvido.
Trabajamos con el corazón, con respeto por la Madre Tierra, y con el compromiso de que cada creación artesanal sea un puente entre nuestro mundo y el de quienes valoran lo hecho con alma, con historia y con manos sabias.
Visión
Nekakuaga tuunukurra
Soñamos con un futuro donde nuestras hijas y nietas sigan tejiendo no solo mochilas, sino también caminos de dignidad, autonomía y respeto por nuestras raíces. Queremos que las artesanías Wiwa sean reconocidas en el mundo no solo por su belleza, sino por el profundo significado espiritual y cultural que encierran. Aspiramos a fortalecer nuestra economía propia, basada en el conocimiento ancestral, el trabajo colectivo y el cuidado de la Madre Tierra.
Visualizamos un territorio donde las mujeres indígenas vivamos sin discriminación, con oportunidades para crecer, aprender y compartir lo que somos sin perder nuestra identidad.
Nuestro sueño es que cada puntada sea también una semilla de esperanza, resistencia y vida para las nuevas generaciones.
